1. Qué datos consideramos sensibles
Tratamos con reglas reforzadas:
- Información de salud que el paciente registra: fecha de nacimiento, sexo, grupo sanguíneo, alergias, resumen de su condición, medicamentos y horarios, médicos tratantes, y dirección y teléfono para emergencias.
- El motivo de consulta de cada cita.
- Datos de identidad del paciente: cédula, teléfono y la foto de su documento de identidad.
2. Reglas fundamentales
Los datos de salud de los pacientes:
- son privados y no aparecen en ninguna página pública;
- no se ofrecen a los buscadores para su indexación;
- no se venden, alquilan ni ceden;
- no se usan para publicidad;
- no influyen en el orden del directorio ni en ninguna clasificación;
- no se usan para evaluar la capacidad económica de nadie;
- no se usan para perfilar compras ni hábitos de consumo;
- no se usan para entrenar modelos de inteligencia artificial;
- no se comparten automáticamente con ningún médico;
- no se comparten con farmacias, laboratorios, aseguradoras ni otros comercios, presentes o futuros;
- solo los ve un profesional con la autorización del paciente.
3. Cómo se protegen
- Se cifran antes de guardarse, con claves que se custodian separadas de la base de datos: una copia de la base de datos, por sí sola, no permite leerlos.
- Viajan siempre por conexiones cifradas.
- Están separados de las funciones públicas del directorio y sujetos a control de acceso.
- Cada consulta de un profesional queda registrada, y el paciente puede ver ese historial.
- Las copias de seguridad se guardan cifradas.
4. Quién puede verlos
- El propio paciente, desde su cuenta.
- El médico que el paciente autorice, solo si la autorización incluye el alcance «Salud» y mientras esté vigente. Ver Autorización por código o QR.
Un médico que recibe estos datos queda obligado por el secreto profesional que le impone la Ley de Ejercicio de la Medicina y por las Condiciones para profesionales: solo puede usarlos para atender a ese paciente.
5. Personal administrativo: mínimo privilegio
Ser administrador no da acceso a los datos de salud. Las herramientas administrativas de la plataforma no muestran la información de salud de los pacientes.
Para gestionar las cuentas de los pacientes o verificar su identidad (nombre, cédula y foto del documento), el administrador necesita, además de su permiso específico, desbloquear un acceso protegido con un código de seguridad. Ese acceso dura pocos minutos y cada apertura queda registrada.
6. Acceso técnico extraordinario
La operación del servidor (mantenimiento, copias de seguridad y recuperación ante fallas) está a cargo de un número mínimo de personas con acceso a la infraestructura. Ese acceso no está previsto para consultar información de salud.
Cualquier intervención excepcional sobre los datos de un paciente —por ejemplo, para atender una solicitud suya, corregir una falla, investigar un incidente de seguridad o responder a un requerimiento legal válido— debe limitarse a lo imprescindible y quedar documentada con su motivo, fecha y responsable.
7. No es una historia clínica
El perfil privado del paciente es un resumen de salud aportado por el propio paciente. No es una historia clínica y no sustituye la que corresponde elaborar y custodiar al profesional o al establecimiento de salud conforme a sus obligaciones. La plataforma no comprueba la exactitud de lo que el paciente escribe.
8. Datos de otras personas
Si registras datos de otras personas (por ejemplo, el nombre de tus médicos tratantes o un teléfono de contacto para emergencias), hazlo solo con su conocimiento y limítate a lo necesario.
9. Fallecimiento del titular
El deber de secreto se mantiene después de la muerte del paciente. Las solicitudes de familiares o herederos sobre la cuenta de una persona fallecida se atienden caso por caso por el canal de solicitudes, con la documentación que acredite el fallecimiento y el vínculo, y conforme a la ley.